Amado Saúl

Maestro Amado Saúl Cano

1 de enero de 1931 - 20 de marzo 2015

“Enseñar es un ejercicio de inmortalidad. De alguna manera el Maestro continúa viviendo en aquellos ojos que aprendieron a ver el mundo a través de la magia de sus palabras. De esta manera el Maestro no muere jamás.”

“Su desaparición física es irrelevante, dado que lo esencial de su alma, lo mejor de su espíritu, los dones de su obra, son ya del dominio universal.”

Semblanza de su vida

Nació en la Ciudad de México, cursó estudios profesionales en la Facultad Nacional de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, (1948-1954). Realizó el internado en el Hospital de la Mujer y el servicio social en Chicayán, en la Huasteca Veracruzana. Se recibió como Médico Cirujano el 25 de junio de 1954 con la tesis profesional: Tratamiento de la sífilis reciente con penicilina.

Tuvo una formación de dermatólogo prácticamente tutelar en dos instituciones: el Hospital General de México y en el Centro Dermatológico Dr. Ladislao de la Pascua (1956-1960). Es en la primera donde conoció a la Dra. Josefa Novales Santa Coloma†, quien le recomendó tener contacto con el Maestro Fernando Latapí Contreras†, figura fundamental en su formación académica, filosófica y con el que sostuvo una sólida y duradera amistad. Además de Fernando Latapí†, los doctores: Obdulia Rodríguez Rodríguez, Pedro Lavalle Aguilar† y la propia Josefa Novales Santa Coloma† fueron sus profesores directos.

Con el maestro Fernando Latapí† tuvo una formación sólida, particularmente en lepra.

Su larga trayectoria docente inició prácticamente desde que se abrió la Especialidad en Dermatología. Fue profesor de pregrado de la UNAM (1960-2010) y del Instituto Politécnico Nacional (1978-2010); profesor de posgrado en Dermatología de la UNAM (1978-2004); profesor asociado de Cursos de Educación Médica Continua de la Universidad LaSalle; profesor de más de 50 cursos monográficos realizados en la Ciudad de México y en el interior del país.

Desde que comenzó su labor asistencial como especialista, ocupó diferentes cargos.

Durante su gestión al frente de la Jefatura del Servicio de Dermatología del Hospital General de México mantuvo las relaciones con el Centro Dermatológico Dr. Ladislao de la Pascua; junto con el Dr. Jorge Peniche conformó el Área de Oncología y Cirugía; y con el Maestro en Ciencias Alexandro Bonifaz Trujillo el área de Micología.

A lo largo de 60 años como médico activo escribió, como autor o coautor, más de 300 artículos sobre temas de dermatología, micología y leprología, publicados en revistas nacionales y extranjeras; por 35 años fue editor de Dermatología, Revista Mexicana; coautor de capítulos en diversos libros.

Participó activamente en distintas asociaciones como en la Sociedad Mexicana de Dermatología, A.C. (miembro y expresidente); la Asociación Mexicana de Acción contra la Lepra, A.C. (miembro y vicepresidente); fue además miembro correspondiente u honorario de numerosas sociedades extranjeras.

La dermatología mexicana contemporánea no podría comprenderse bien sin su presencia y obra, por ello recibió en múltiples ocasiones merecidos reconocimientos y homenajes.

“...sin esperanzas de premios ni honores...”

Amado Saúl Cano

Descanse en paz, Maestro Amado Saúl.