Higiene y buenos hábitos

La higiene es el conjunto de prácticas y comportamiento orientados a mantener condiciones de limpieza y aseo que favorecen la salud de las personas. Una adecuada higiene corporal es el primer paso para tener una piel sana.

La falta de hábitos higiénicos adecuados, no solo dan una mala apariencia y provoca mal olor, también favorece la transmisión de virus y gérmenes que provocan infecciones y otras enfermedades.

  • Bañarse diariamente es la mejor forma de aseo, o al menos hágalo tres veces por semana. El cabello debe lavarse por o menos dos veces por semana con un champú acorde a su tipo de cabello. La caspa no es necesariamente sinónimo de desaseo, puede aparecer por resequedad en el cuero cabelludo.
  • Los piojos son parásitos que se adhieren al cuero cabelludo, se propagan fácilmente, especialmente entre niños. Las personas deben estar atentos a su posible aparición, y en el caso, debe seguirse un tratamiento correcto y completo.
  • El lavado regular de manos es muy importante para eliminar microorganismos patógenos y evita el riesgo de transmisión de enfermedades. Lávese las manos siempre antes de comer, regularmente y siempre después de ir al baño.
  • La limpieza y corte de uñas de manos y pies, cuidado de ojos, oidos y nariz e higiene bucal.
  • Por otra parte, la limpieza y aseo de la vivienda evita el riesgo de plagas: no acumule basura; ventile y limpie diariamente todas las áreas de su casa.
  • Si tiene mascotas, lave y desinfecte periódicamente los sitios en donde permanecen los animales, vacune y alimente correctamente a su mascota de acuerdo a su especie; báñelo al menos una vez al mes, y recoja los desechos fecales.
  • Evite la exposición prolongada al sol: use protectores solares, sombrero, manga larga, procure sombra.
  • Las emociones son tan poderosas que una actitud positiva puede tener excelentes efectos en la salud; nuestro estilo de vida y alimentación afecta nuestro humor e influencia nuestro comportamiento.
  • Una mala alimentación pueden hacernos sentir malhumorados, depresivos y ansiosos. Revise si su dieta es adecuada para las necesidades de su organismo. La buena nutrición se refiere a una alimentación variada, equilibrada y suficiente. Evite los alimentos procesados, procure tener hábitos alimentarios. Las enfermedades transmitidas por los alimentos son generalmente de carácter infeccioso o tóxico y son causadas por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas que penetran en el organismo a través del agua o los alimentos contaminados.
  • La actividad física regular de intensidad moderada —como caminar, montar en bicicleta o hacer deporte— tiene considerables beneficios para la salud. En todas las edades. Volviéndonos más activos a lo largo del día de formas relativamente simples podemos alcanzar fácilmente los niveles recomendados de actividad física.

Es muy importante evitar automedicarnos, cuando padezcamos de alguna enfermedad lo mejor siempre es acudir al doctor. No espere a que su caso se agrave.

Los tips de los dermatólogos de belleza

  • La piel es el órgano que tiene contacto con el exterior, protege los órganos internos y es nuestra primera barrera del mundo exterior. Una piel sana es capaz de adaptarse a cambios de temperatura para el óptimo funcionamiento de los demás órganos, incluyendo el cerebro. En la piel no hay ornato, todo responde a una función.
  • Use productos adecuados para su tipo de piel: preferentemente no perfumados que tengan un pH (acidez) similar a la piel. Con ello previene la aparición de enfermedades y preserva la barrera de protección que la piel es capaz de formar por si misma. Cambios de temperaturas (frío o calor), radiación solar, contaminación y calefacción, son agentes externos que afectan la piel. La hidratación debe hacerse con mayor frecuencia en climas fríos y secos.
  • Deje de fumar, modere el consumo de bebidas alcohólicas y no consuma drogas.
  • Evite situaciones peligrosas o de alto estrés.
  • Cuide su salud mental y física, sea feliz.